Bienestar compartido

Cuando nos damos tiempo y espacio para estar presentes durante el día, disfrutamos de los beneficios de inmediato. No tenemos que esperar para llegar a casa, ni para el fin de semana ni para las próximas vacaciones de verano: una sola respiración tiene el poder de levantar un gran peso de nuestros corazones. Es como abrir la puerta para encontrar la luz del sol entrando, el aire tan fresco y lleno de vida.
En la Sangha de la Lluvia Cayendo, compartimos prácticas simples que nos ayudan a abrazar lo que sea que traiga el día. Escuchamos la música de la quietud junto con el ruido de la vida. Es una banda sonora más feliz de una película más feliz. Deteniéndonos un momento para respirar, o caminando un poco más cuidadosamente, nos convertimos en un refugio en medio de los vientos cambiantes de la vida y las nubes errantes.
Thích Nhất Hạnh dice, “No hay iluminación fuera de la vida cotidiana.” Con la práctica, aprendemos a vivir más ligeramente y conscientemente en cada momento del día. Deja que la lluvia caiga donde quiera, las semillas de la felicidad están a todo lado, esperando esa agua.